Lo escuché en un prograna de radio de mi ciudad pero no pude escuchar toda la noticia. Además todo el mundo lo sabe. Pero vamos al tema:
Un estudio de una universidad, cuyo nombre desconozco porque no escuché, asegura que la cena influye mucho en el sueño. La cena debe ser ligera, en poca cantidad, sin muchas grasas ni muchas calorías.
Esto ya se sabe: la mayor parte de las calorías del día se han de ingerir hasta las cinco de la tarde y, a partir de aquí, se ha de comer ligero.
Los científicos de la universidad desconocida hicieron dos grupos de personas similares en edad, peso, etc. A uno les daban una cena ligera y a otros una cena más pesada. El segundo grupo dormía menos horas, se despertaba más veces y se agitaba más en la cama. El primer grupo dormía más de seguido sin despertarse, se agitaba menos en la cama y dormía más horas.
La conclusión es bien fácil: cena poco y ligero. Además, la mayor parted de las calorías se han de ingerir hasta media tarde, porque así se engorda menos.
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